La Franquicia y su Entorno Emprendedor en España

La Franquicia y la PYME
Un año más, Expofranquicia, el mayor evento de Madrid relacionado con el sector de la franquicia y el segundo mayor de España tras el de Valencia -por asistencia y número de expositores-, ha finalizado. Durante las tres jornadas que el evento ha durado, en torno a 125 redes de franquicia han expuesto sus distintas opciones de negocio a los visitantes del pabellón 6 de IFEMA. Curiosos, interesados y posibles futuros franquiciados se han acercado a visitar esta feria comercial de gran importancia y potencial para la reconstrucción del entramado empresarial español.
Los medios escritos, muy influenciados por las distintas consultoras que operan en España, junto con IFEMA y alguna otra organización como la AFE darán a conocer datos optimistas y siempre positivos sobre el sector de la franquicia. Igualmente que se hace con los estudios anuales del sector, se hablará sobre el número de aperturas y no de cierres; se comentará a cerca de las nuevas redes de franquicias del sector y no sobre las que han desaparecido o quebrado; no se comentará demasiado sobre el sello de calidad de la franquicia, o cuantas empresas de franquicia han dejado de publicitarse en las revistas, en los listados de las asociaciones, o de las que han dejado de participar en las ferias, etc. En definitiva, desde otros medios percibimos un intento de mostrar “solamente” lo positivo, frente al aspecto más realista del sector.
Aunque a priori ese sesgo o inclinación hacia lo positivo, puede ser un elemento de protección hacia el sector de la franquicia y empresas relacionadas (franquiciadores, consultoras, revistas, portales y otros medios escritos o audiovisuales) siempre se pone en riesgo la integridad del sistema en España, que aunque muy potente, rentable y de alto reconocimiento internacional, le falta una consolidación de sus raíces y estructuras de sustento a largo plazo.
Se ha venido comentando en algunos foros y medios, como bien cierto que es, que al sector de la franquicia español, le falta consistencia, estructura, metodología y control administrativo frente a este mismo sector en países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido o Alemania. Si bien es cierto que la franquicia ha evolucionado enormemente en los últimos años, ésta carece de una regulación exhaustiva y que en gran medida depende del Código Civil y de las regulaciones del comercio minorista. De ahí por ejemplo que el UFOC (Universal Franchise Offering Circular www.ufoc.com) o el FDD (Franchise Disclosure Document), documento obligatorio para la oferta de una franquicia en Estados Unidos, quede lejos – por contenido, rigor informativo, y estructura- de cumplir las expectativas del que busca el mismo tipo de en una red de franquicias en España, salvo contadas excepciones. Esto se ve reflejado igualmente en la libertad de redacción y falta de regulación de los contratos de franquicia, los sellos de calidad, etc.
Sin la menor duda, esta flexibilidad – por llamarlo de algún modo- que observamos ha generado ciertas ayudas al desarrollo de muchas redes de franquicia que hoy operan y son un éxito en España, pero a la vez requiere por la antigüedad del sector, y por su bien futuro, un control administrativo más estricto, sistemático, y metódico.
En definitiva, el sector de la franquicia en España necesita mayor rigor en muchos aspectos, desde la información que se proporciona sobre la evolución del sector aún en tiempos de crisis, como también sobre la regulación de las franquicias y sus sistemas de certificación; en muchos casos muy maleados por intereses creados de otros sectores distintos pero paralelos.
Es contraproducente que si tenemos a expertos como el Sr. Lorenzo Amor, Presidente de la ATA (Asociación de Trabajadores Autónomos), así como a otras asociaciones de empresarios expresando su tremendo malestar por la caída de las PYMEs y microPYMEs, el desastre económico, la falta de ayuda y financiación al pequeño empresario, los impagados y la morosidad de la Administración, etc. y que por otro lado los medios de comunicación paralelos al sector de la franquicia, hayan indicado que las cosas “podrían ir mejor” pero que se evoluciona positivamente y que en general todo marcha hacia delante. La PYME, el comercio minorista y el sector de la franquicia, deberían trabajar en paralelo por un bien común. El ampararse en el hecho de que este tipo de crisis transitorias vienen bien para limpiar las economías o para desintoxicar el sector, dándole así consistencia, no debería ser aceptado. Por desgracia, algunas revistas de franquicia en España y los informes emitidos por algunas consultoras, reflejan sólo parte de los datos y no siempre una información completa desde todos los ángulos, franquiciados y franquiciadores. Por el contrario observamos como otros medios escritos más relacionados con el pequeño empresario o el emprendedor sí han tenido el arrojo – a la vez que la neutralidad periodística- para criticar a ineficientes organismos oficiales promotores de avales, a ciertas entidades bancarias y financieras ineficientes, o a las distintas administraciones por la incapacidad de informar o hacer llegar los Créditos ICO a las PYMES más necesitadas. Igualmente se deja entrever la falta de cultura emprendedora y el escaso fomento por parte de ayuntamientos, comunidades autónomas así como los ministerios y administraciones correspondientes para fomentar procesos de creación de empresas y proyectos empresariales sostenibles.
Para terminar, por desgracia y al igual que las PYMES ya operativas, los nuevos emprendedores no sólo se enfrentan a sistemas muy ineficientes, engorrosos, largos y costosos a la hora de establecer sus empresas o negocioso, sino que también se encuentran con la casi inexistente red de generadores de capital semilla para nutrir proyectos emprendedores serios, como business angels o los family offices, que son en muchos casos, junto con el capital de los propios franquiciados, familiares, amigos e inversores aventureros, los motores reales de las redes de franquicia. Este artículo, no es más que una opinión compendiada y contrastada con otros muchos empresarios, pequeños empresarios, autónomos y medios que sotto voce y sin a veces querer hablar muy alto confirman – incluso en comparación con lo visto en otros muchos países – sobre la realidad emprendedora en España. Por eso, desde aquí, esperamos que por el bien de todo, y frente a la tendencia hacia el funcionariado que hoy se vive en este país, se fomente la creación de empresas, proyectos empresariales, y el desarrollo de nuevas y mejores redes de franquicia.
La Imagen Corporativa Aplicada a la Franquicia.
Escrito por: Christian Riis
Cuando hablamos de Imagen Corporativa a los nuevos empresarios, y dado que, en los inicios de cualquier empresa son muchos los gastos a afrontar y de muy variada índole, el nuevo emprendedor puede caer en la tentación de pensar en la inversión en la imagen de la empresa como un gasto innecesario que puede ser afrontado en etapas mas avanzadas del proyecto empresarial.
Pues bien, la realidad de la Imagen Corporativa esta muy lejos de esa impresión. De todos es sabido que hoy en día el mundo se rige por normas estéticas. El contenido muchas veces tiene menos importancia que el continente, y casos ejemplares son el mundo de la cosmética o la perfumería, donde alrededor del 80% de los presupuestos de las grandes empresas se destinan al marketing, siendo el desarrollo de imagen de producto, el packaging y sobre todo las campañas en medios, el centro de estos presupuestos. El resto se dedica a investigación y desarrollo de los productos en sí.
En los casos de las empresas de éxito en otros sectores, si bien no alcanzan estas cotas de inversiones, si que destinan una parte importante de su presupuesto a desarrollar una imagen de marca potente y perdurable en la mente de los clientes potenciales, una marca confiable, sinónimo de calidad y excelencia.
Toda esta inversión no se realiza al azar. No es dinero sobrante reinvertido en imagen. Más bien, todos los movimientos en este aspecto obedecen a cuidadosas decisiones empresariales, en las que muchas veces esta envuelto todo el concepto que la clientela posee acerca de la marca. De una decisión de este tipo puede depender la caída o resurgimiento de una empresa.
El cliente asocia una imagen unificada y coherente con una empresa de calidad y excelencia demostrada. En un mundo globalizado, donde nuestro cliente potencial tiene a mano medio centenar de lugares donde gastar su dinero, y cuando muchos de esos negocios ofrecen productos o servicios similares, algo tan sencillo como la decoración de un local o la uniformidad y atractivo de la imagen de marca puede marcar la diferencia entre aumentar las ventas o perder clientes. Usted, como cliente, de forma consciente o inconsciente, realiza ese tipo de elecciones cada vez que acude a un establecimiento. ¿Por qué compramos en un sitio y no en otro? Muchas veces depende del ambiente, la estética y los conceptos que asociamos inconscientemente a esa estética.
Caso especial y remarcablemente importante es el de las franquicias, donde la imagen interior tiene una importancia capital. La imagen de marca reconocible, característica y diferenciadora es uno de los pilares fundamentales del éxito de un modelo de negocio franquiciado. La franquicia que mantiene una coherencia tanto en el diseño exterior como interior, transmite al cliente la inequívoca sensación de que vaya a donde vaya, no se encontrará ninguna sorpresa extraña. Confiere al establecimiento un aura de confianza en la empresa que puede resultar determinante de cara a aumentar las ventas finales.

Planteese esta cuestión: ¿Por qué la gente prefiere comerse una hamburguesa en McDonalds en lugar de en un pequeño bar de barrio? Porque conocen el sabor del producto y lo asocian inmediatamente a la marca. Cuando el cliente ve la M de McDonald desde su coche, sabe cual son sus productos, el sabor que tienen y que puede disfrutar de ellos aquí, en Tokio o en Chicago sin que haya diferencias ni de variedad ni de gusto… ni de estética en el interior de las salas. Sabe inmediatamente que un McDonalds es un McDonalds en cualquier parte del mundo. El elemento unificador mental es el conjunto de tres conceptos de importancia vital: a) Imagen corporativa unificada y eficiente, b) coherencia en el producto, independientemente del lugar y c) coherencia en cuanto al interiorismo y metodología de trabajo. Como ve, dos de las tres características aluden específicamente a la aplicación de imagen corporativa al negocio.
Ahora propongamos el caso contrario. Imagínese que marcas extendidas globalmente como Starbucks Coffee permitiesen usar el diseño que a cada franquiciado le pareciese bien. Imagine el caos en la forma de ver la cadena para los clientes. De esta forma, un Starbucks podría ser, tanto el establecimiento que tiene un exquisito cuidado con el interiorismo y se amolda a normas estéticas estrictas y exigentes, o una sucia taberna de barrio. ¿Verdad que no sería inteligente por parte de los franquiciadores permitir este tipo de licencias? Se perdería la imagen de unidad que aporta la franquicia, se perdería la imagen de calidad que da la buena franquicia y, por supuesto, la clientela acudiría a lugares donde la imagen tanto del producto como del interiorismo como de la propia franquicia comunicase calidad, excelencia y uniformidad de forma clara. Las probabilidades de error para el consumidor disminuyen, y por ende, aumenta la confianza en la marca y las ventas aumentan y contribuyen a fidelizar a la clientela.

Así que ahora piense en todos estos conceptos aplicados a su proyecto de negocio. Piense como le afectan, y hacia donde quiere que el barco de su empresa navegue. Sin duda, ponerse en manos de una empresa experta en estas lides es garantía de que obtendrá buenos resultados. El éxito empresarial dependerá en gran medida de cuidar hasta el último detalle, lo cual le acercará mucho mas al objetivo de la consolidación y la rentabilidad que dejar detalles tan importantes al azar o en manos inexpertas.
EL MEGÁFONO SOCIAL (Corporate & Executive Branding vs. Personal Branding)
¿Qué pasa con la capacidad de reacción del directivo y el empresario español ante el nuevo “megáfono social”?
Sin duda, la PYME española, junto a sus directivos y ejecutivos, no ha sido capaz de ponerse al día en muchos aspectos del Corporate & Executive Branding, y a la vez ignora el Personal Branding. La teoría parece que se empieza a conocer, pero la práctica del día a día deja mucho que desear.
Existen empresas en España, aunque cuesta encontrarlas, que sin duda han sabido centrar su esfuerzo en mostrar a través de todos sus empleados que “la imagen corporativa” se transmite a través de uno y cada uno de los empleados de la empresa – incluyendo toda la directiva, mandos intermedios y jefes -. La PYME española se gasta tremendas cantidades de dinero en el Marketing y Publicidad tradicional, y en cambio ahora con el Marketing 2.0, ciertos factores básicos y esenciales del “branding personal y social” se están dejando descuidados.
Veamos todo esto en más detalle. Si el pequeño negocio de toda la vida se apreciaba antes, era porque a parte de no haber otra cosa, la persona que nos atendía tenía la peculiaridad de darnos un trato especial. Sin duda, todos conocemos muchos negocios familiares donde parecía que nos hacían un favor al atendernos, ya que disfrutaban de las glorias de ser el único negocio que satisfacía esa necesidad particular en la zona. Pero, a medida que la competencia y grandes superficies fueron creciendo, esa “actitud prepotente” del comerciante fue desapareciendo. En definitiva, no requiere mucha ciencia saber que a todos nos gusta un “trato especial, personal, amable y cuidado” por parte de los comerciantes o gestores de pequeños negocios. Cuando lo encontramos, inconscientemente estamos fidelizando nuestra predisposición de compra hacia ese comerciante con el que nos sentimos “especiales”. Parece ser que hay empresas, como podrían ser algunos grandes almacenes, ciertas cadenas hoteleras, ciertos restaurantes, proveedores de servicios, e incluso algún pequeño negocio especializado, que se dieron cuenta de esto hace ya mucho tiempo, por lo que, salvo raras excepciones, la actitud especial y cuidada del dependiente/a es fruto de una selección exquisita del personal así como de una formación sistemática y metódica al respecto. Esto se ve tanto en el trato como en el conocimiento sobre el producto o servicio del que está encargada esa persona.
Ahora bien, dicho todo esto, lo que parece aún increíble es que el resto de la pequeña y mediana empresa española no predique y patrocine ese “Marketing vivo” y esa “Publicidad viva” entre cada uno de los empleados que está en contacto con el público, con posibles clientes, o con proveedores. En principio parece que cuesta a los propios gestores de un negocio, como a los directores Comerciales, de Marketing y a los de Operaciones, así como a mandos intermedios, poner en práctiva, infundir y grabar a fuego el concepto de “satisfacción total y excelencia” tanto en el trato personal, como en el conocimiento del producto o servicio a ofrecer a los clientes finales o personas afines al negocio o empresa. El daño en muchos casos es irreversible, aunque por desgracia el coste directo de semejante error comercial y de gestión no se cuantifique. La proposición de valor de una empresa tiene que ir ligada indiscutiblemente a la “satisfacción del cliente” y no puede ser obviado. Al final, tenemos que volver nuestra cabeza a otras sociedades y corporaciones extranjeras, como las estadounidenses o las canadienses, para ver ejemplos de auténtica atención al cliente, proveedores, colaboradores y empleados, en todas sus versiones y dimensiones.
Es un craso error obviar el impacto multiplicador de la “buena o mala” experiencia y opinión de los clientes o personas que toman contacto con una empresa o negocio en el día a día de su actividad (proveedores, administración, candidatos a un puesto de trabajo, etc.).
El nuevo “Vox Populi” del s. XXI. – Redes Sociales Interactivas y Virales -
Lo que aquí se ha comentado hasta ahora es Marketing de Sociedad básico o Marketing Relacional (Marketing 101). Todo lo referido hasta este punto pertenece a los clásicos de “mejores prácticas” (best practices) de la última década del s. XX y de la primera del s. XXI. Sin embargo, rebobinemos hacia adelante en el tiempo y estudiemos nuevas dimensiones. Ahora llega el gran cambio, la evolución propiamente dicha. Bienvenidos al Marketing 2.0 y al mundo de la comunicación exponencial en tiempo real.
Si el Marketing tradicional establecía un ratio de que por cada cliente satisfecho se corría la voz a tres ó cuatro personas, y en el caso de un cliente insatisfecho se llegaba a mencionar hasta once personas, ¿qué pasa ahora cuando se ha multiplicado exponencialmente el efecto boca-boca y boca-oreja a través de las Redes Sociales, foros, comunidades virtuales y los blogs? El impacto real se ha convertido en una auténtica herramienta de gloria y crecimiento; o mala fama, declive y destrucción masiva.
Estimados señores empresarios, ejecutivos y directivos, váyanse preparando tanto ustedes como sus departamentos y equipos. No tienen tiempo de relajarse; o aplican el concepto de “satisfacción del cliente y del entorno inmediato a sus empresas”, o mucho me temo que van a sufrir sus marcas, productos y servicios, así como sus ventas; poniéndose en entredicho hasta su supervivencia. Empiecen a aplicarse ustedes mismos la Responsabilidad Social Corporativa, el Marketing de Sociedad o Relacional, así como la Marca de Ejecutivos, Empresarios, Gerentes y Directivos. Más les vale que en cada cosa que ustedes mismos hagan, se apliquen las teorías que debían haber aprendido en libros de texto, en estudios de postgrado, en cursos y a través de su propia experiencia. Su propia imagen personal y comportamiento social serán la imagen viva de su empresa. No se equivoquen, están ahora y aquí en el punto de mira de su entorno.
¡Es un hecho! ¡Las Redes Sociales, los Blogs, y la Comunicación Viral, NO PERDONAN NI PERDONARÁN!
Las reglas del juego del Marketing 2.0 van a hacer que el que no se adapte no sobreviva. Ya es hora de que el Branding se convierta en Personal Branding, Corporate Branding y Executive Branding, y que la RSC se convierta en Responsabilidad Directiva y Corporativa, dentro de “cada miembro” de una empresa, empezando por las conductas de todos sus directivos y ejecutivos, administradores, mandos intermedios y gerentes; dirigiendo y gestionando con el ejemplo y en práctica modélica diaria. Luego, una vez probada la medicina, se podrá exigir lo mismo de cada uno de los miembros de los distintos departamentos, sus empleados.
¿Qué pasa si no se hace lo que se debería estar haciendo ya bien? En ese caso, prepárense señores y señoras porque los siguientes ejemplos son ya hechos consumados:
- Candidatos a empleado o empleados bajo nómina denunciando en Blogs y Redes Sociales malas prácticas de sus empresas.
- Empleadas discriminadas o acosadas mostrando hechos consumados en teléfonos móviles con posteriores vídeos colgados en You Tube.
- Clientes grabando y filmando atrocidades hechas en restaurantes, tiendas y centros de ventas con la posterior distribución masiva vía teléfono móvil y vídeo pertinente colgado de You Tube.
- E-mails virales mostrando errores y horrores de los efectos de ciertos productos y servicios.
- Marcas desprestigiadas con campañas publicitarias destruidas en pocas horas por e-mails virales o vídeos colgados en You Tube.
- Directivos filmados y grabados mientras gritaban e insultaban a empleados o departamentos enteros (mobbing).
- Accidentes laborales filmados, grabados y comentados en blogs.
- Imagen de marca y reputaciones empresariales destruidas o severamente dañadas a consecuencia del enfado de usuarios que a través del e-mail, vídeos o fotos comprometedoras difunden y propagan de forma viral a miles de clientes o posibles clientes y usurarios sus opiniones.
- Comentarios negativos sobre productos, servicios y empresas en miles y miles de blogs, foros y comunidades virtuales.
- Grabaciones con discusiones atroces entre empleados – distribuidos por la competencia - con acciones irregulares de su empresa, departamento o directivos.
- Directivos, políticos, funcionarios, etc. captados bajo acciones de corrupción, estafas, abusos, etc. en empresas, administraciones y organismos públicos donde las Redes Sociales y los Blogs se han encargado de hacer la labor de juzgados populares o verdugos públicos.
- Y el resto, véanlo ustedes mismos…
En resumen.
El Corpoate Branding, el Executive Branding, la RSC, la RSE, y las “Mejores Prácticas de una Empresa” pasan por la “excelencia” en el Personal Branding, así como en las Mejores Practicas “Personales” y la Responsabilidad Social “Personal” de empleados, mandos medios, directivos, altos directivos y empresarios. Éstas serán las bases y la esencia de nuestra publicidad y marketing futuro.
El resultado es que, para bien o para mal, el que antes no tenía ni voz ni voto, ahora tiene MEGÁFONO para comunicarse (Blogs, Redes Sociales, foros, comunidades virtuales, móviles grabando, vídeos colgados en You Tube, etc.). Ya todos estamos, dentro de la empresa y fuera de ella, bajo el microscopio social. Y no nos olvidemos – y cada vez más rápido y más alto – , que ya TODO lo de dentro se sabe fuera. Por tanto, construyamos “Excelencia Interna” para conseguir “Excelencia Externa”.
Valuation of Start-up Companies
Written by: Michael Goldman
-
As our economy rolls through boom and bust cycles in different industries, valuation of start-up companies is becoming more contentious in bankruptcy cases, divorce cases, shareholder lawsuits, and other commercial disputes.
Unlike well-established firms, most start-ups typically have little or no track record, ongoing losses, few revenues, untested products, unknown cost structures, unknown implementation timing, unknown market acceptance, unknown product demand, unknown competition, inexperienced management, an untested business model, and high development or infrastructure costs. Managers of start-up companies commonly make projections based on unrealistic expectations.
Other factors that make the valuation of new companies difficult include:
· Making assumptions about the success of the venture
· Determining the costs to replicate what has already been achieved
· Gauging the level of investor commitment to the project
· Fully understanding the competition and market dynamics
· Being able to project the life and timing of future cash flows.
The valuator needs to understand the size of the markets being served, the probability of successfully entering those markets, and the time needed to achieve the projected market share. Also to be considered are the costs of product development, bringing the product to market, and making subsequent improvements to the product, service, or technology.
Evaluate management team
In many cases, only broad estimates of the above factors are available, and the valuation must be done within wide ranges of possibilities. It is important to develop a base case with which to start quantification and decision making. The best place to start is with a critical look at the management team. Management traits needed for a successful start-up venture include:
· Strong focus and attention to cash flow
· Willingness to admit mistakes and adjust
· Adherence to a clearly defined action plan with timetables and performance benchmarks
· Clearly defined responsibility and authority
· Ability to communicate timely and effectively
· Ability to design effective information systems and use them for decision making
· Creativity and “can do” attitude
· Understanding of and reliance on risk analysis
· Leadership skills that provide guidance, motivate behavior, and set standards of conduct
· Organizational skills that blend team skills and maintain high productivity
· Clear goals and objectives, and a desire to seek new opportunities
· Strong functional, interpersonal, administrative, and technical competencies
· Relevant experience
Analyze financial projections
Reasonable projections are also key to the valuation process. Any market-based approach or discounted cash flow analysis depends on the reasonableness of financial projections. Projections must be analyzed in light of the market potential, resources of the business, management team, financial characteristics of the guideline public companies, and other factors. Start-ups that do not grow quickly enough will not survive, and start-ups that do grow quickly usually have operating expenses and investment needs that exceed revenues, at least until the growth starts to slow down (and the resource needs begin to stabilize). This means that long-term projections, all the way out to the time when the business has sustainable positive operating margins and cash flows, need to be prepared. These projections will depend on the assumptions made about growth.
Growth in operating income is a function of management’s investment decisions – how much a company reinvests and how well it reinvests. Examples of this reinvestment include research and development, expansion of distribution and manufacturing capacity, human resource development to attract new talent, product pricing to undercut competitors, and development of new markets, products, or techniques.
Growth also depends on market acceptance of the product, the skill of the company’s execution, competition, finance, and risk. Of course, all of these factors are interrelated.
How to project growth
There are basically three ways of estimating growth – extrapolation (if the company already has history), industry projections from securities analysts (not a source acclaimed for accuracy and objectivity), or qualitative evaluation of the company’s management, marketing strengths, and level of investment. Obviously, the results of this analysis will highly depend on the assumptions made, and good judgment is critical.
Valuation methods
Once growth rates have been estimated, the valuator can turn to the three basic valuation approaches – assets, income, and market. Since growth is the primary attraction of start-up firms, you might think the asset values would have little relationship to company valuation. In turbulent markets, however, the level of cash and the liquidity of the company may be primary drivers of value.
I recently prepared a valuation of a high-tech company in the telecom market, and was surprised to find that none of the traditional value drivers showed strong relationships to the price-to-revenue ratios. After regressing nine different variables against the price-to-revenue ratio for 72 different companies, I found that the only variables having a decent correlation to value were working capital and debt-to-equity ratios. Even the size of the company didn’t matter – recent start-ups flush with IPO cash but with minimal sales were selling at much stronger valuation ratios than industry giants such as Lucent, Nortel, Ericsson, and Solectron.
Income-based methods
Other than in turbulent markets, the asset approach is generally not used for valuation of start-ups. Valuing a start-up company is very similar to valuing intellectual property or innovative technology, in that the value rests more on the potential than on the assets in place. For this reason, many more subjective factors enter the income methods of valuation for start-ups than for established companies. Value is derived from profits that the new company is expected to generate. Sometimes superior technical innovation and subsequent production efficiencies do not suffice. Lack of reliable distribution systems and availability of the product in only a few outlets, for example, may limit its appeal. Sometimes large additional investments in selling, advertising, and marketing are needed. Poor administration and management can generate losses no matter how great the product, [making investments in management and systems a necessity]. A company that does not take steps to control expenses, for example, will choke on new growth rather than profit from it. These expectations of future investment needs may eliminate the value potential from what originally seemed like a brilliant idea.
With Discounted Cash Flow valuation methods, the analyst forecasts free cash flows and then discounts them to the present using a risk-adjusted cost of capital. A big problem with this method: Start-up cash flows typically exhibit non-linear behavior, and Discounted Cash Flow is a linear model. Cash flow spreadsheets often cannot reflect managerial flexibilities and the strategic options to expand, delay, abandon, or switch investments at various decision points. The biggest problem in projecting income from a new company, technology, or product remains assessing the likelihood of success and the risk of failure. This assessment by definition will be speculative, rendering any discounted cash flow valuation speculative as well, no matter how precise it appears on the spreadsheet.
King Cash
In start-ups, even more than in established businesses, cash is king. Estimating cash flows is critical. The value of an asset, or a company, comes from its ability to generate cash. When valuing a company, cash flow should be evaluated after taxes, before debt payments, and after reinvestment needs.
For young firms that are growing rapidly, historical numbers are often obsolete by the time they are available, and therefore the valuation is going to heavily depend on the use of estimates.
Market-based methods
The market approach to valuation also presents special problems for start-ups. This valuation process involves finding other companies, usually sold through private transactions, that are at a similar stage of development and that focus on existing or proposed products similar to those of the company being valued. Generally a good source of information is press releases from publicly held acquirers. Complicating factors include comparability problems, differences in fair market value from value paid by strategic acquirers, lack of disclosed information, and the fact that there usually are no earnings with which to calculate price-to-earnings ratios (in this case price-to-revenue ratios may be helpful).
Growth is easy
Good entrepreneurs (especially since the dot-com bust) know that a good idea does not equal positive cash flow, and technical success does not equal commercial success. It is not growth that creates value, but profitable growth. Businesses need to earn more than their cost of capital, or the growth will be more detrimental than positive.
Increasing growth is often easy – doing it profitably is not. When it comes down to it, the valuation of a start-up is very often a valuation of the company’s managers and their ability to perform.
© Michael Goldman 2002
Goldman’s Critical Support — Summer 2002
For more information, please go to www.michaelgoldman.com
Editorial material in these newsletters is intended to be informative, and should not be construed as advice. For advice on any specific matter, please consult your financial or legal adviser.
Article posted with permission of Michael Goldman.
By Michael Goldman. Michael Goldman & Associates, L.C.C. – Consulting and CPA Services.
MARCA PERSONAL – UN PROYECTO DE VIDA (I)
iHola de nuevo!
El tema que hoy tratamos es algo que va muy unido a nuestra proyección personal y profesional en el tiempo, “personal branding”, o lo que en castellano se ha traducido como “marca personal”.
DEFINICIÓN:
El que quiera definir el concepto de “personal branding” lo puede hacer más en detalle mirando las referencias en Wikipedia, en vídeos de You Tube, y obviamente lo puede – como vienen diciendo en EE.UU. desde hace unos años y es ya vocablo común – Googelizar (acción de revisarlo en el motor de búsqueda de Internet Google). Yo, en esta revisión rápida de hoy, opto por hacer un breve resumen de su origen y definición. Sin duda, se profundizará mucho más en otras nuevas actualizaciones de este tema.
Para empezar, digamos que el término personal branding aparecía mencionado por primera vez en 1980 en Estados Unidos en el libro: “Positioning: The Battle for your Mind”, de Al Ries y Jack Trout (Ries & Trout 1981; McGraw-Hill). Casi dos décadas más tarde vuelve a aparecer el concepto de la mano de Tom Peters (Agosto1997). “The brand Called You”. Fast Company (Mansueto Ventures LLC.) (10): p. 83. Tras estos dos autores y alguno más que podríamos mencionar relativos al “auto-posicionamiento” personal y a la capacidad de hacer un posicionamiento propio utilizando muchas técnicas de marketing, nos tendríamos que centrar en otras tantas voces de profesionales del marketing y el coaching que han derivado parte de las técnicas del Marketing tradicional hacia este concepto.
Como todo, es difícil definir en un par de líneas un concepto, y éste no es excepción. Recordemos como un área tan amplia como es el Marketing lo definía en un par de frases Philip Kotler. Parecía que se dejaba la mitad sin definir. En este caso, con en el tema de la marca personal nos pasa igual, pero tendremos que intentar definirlo de la forma más clara, concisa y correcta (CCC). Así definiríamos “personal branding” o “marca propia- personal” como:
“el proceso por el que las personas y sus carreras profesionales son tratadas y definidas bajo un conjunto de identificadores únicos, específicos y genuinos o propios de la persona a la que se refieren.”
Una vez definido el concepto a grandes rasgos, podemos empezar a desmenuzar el verdadero sistema que circunda alrededor de ese término. Veamos una serie de cuestiones que nos irán aclarando ciertos aspectos de algo tan importante como lo que hoy buscamos: la mejor proyección posible de nosotros mismos, nuestra personalidad, formación y carrera hacia el exterior.
- ¿Por qué es importante este concepto (personal branding) hoy en día? La importancia de cómo nos queremos proyectar personalmente y profesionalmente hacia el exterior no es cuestionable, siempre y cuando queramos o necesitemos posicionarnos adecuadamente ante nuestro entorno social. Obviamente, ese posicionamiento es algo muy íntimo y personal, que no todo el mundo tiene por qué quererlo o necesitarlo. En cualquier caso, aquí se asume que el que lee este blog y este escrito, sí puede tener interés en su propio posicionamiento exterior.
Volviendo a las razones del posicionamiento personal, se tiene estudiado que igual que un producto o servicio ha de tener un Marketing Mix para posicionarlo adecuadamente, una persona debería tener un mix parecido para posicionarse con éxito ante su entorno más inmediato o más necesitado. Es tan importante y tan amplio el concepto, que sería casi destructivo el asumir que el “personal brander” es como un “asesor de imagen”. Eso es INCORRECTO y es reducir el concepto a una pequeña porción de su verdadero significado.
Por tanto, éste concepto es tan importante y extenso que afectará casi por completo a todas las facetas de nuestra vida. Nuestra marca personal no es ni más ni menos que la proyección de nosotros mismos hacia el exterior, y por tanto determinará como somos percibidos por los demás. Ahora bien, ese posicionamiento puede o no ser necesario o requerido por una persona. Aquí nos limitaremos simplemente a informar de por qué y para qué es bueno el “personal branding”. Es igualmente importante comentar, que nuestro posicionamiento hacia el exterior y hacia los demás, no tiene por qué estar ligado sólo a un concepto mercantilista o profesional; de hecho esa marca personal puede estar orientada a simplemente determinar una metodología de vida y un camino a seguir tanto en la parte interior como en la exterior de nuestra existencia.
- ¿Es algo nuevo el concepto de “personal branding” o “marca personal”? No, no lo es. El término puede haber sido acuñado hacer escasos años, pero el concepto lleva siglos con nosotros, pero unas personas lo han utilizado en su provecho más que otras a lo largo de la
Historia. Los políticos y gobernantes a lo largo de los siglos han sido algunos de los más habituados a proyectar una imagen global e integral de ellos/ellas mismos o mismas hacia el exterior. El apoyo, respeto, número de seguidores, posibilidades de atraer aliados, generar riqueza, capacidad de influir, controlar y adquirir poder, etc. dependía en gran medida de la imagen que irradiaban hacia el exterior de sí mismos. Los grandes gobernantes, políticos y militares estrategas de la Historia, ya fueran hombres o mujeres, han utilizado sistemas que hoy en día se han ido filtrando a todas las clases de la sociedad. En un momento determinado de la Historia, eso se externaliza y se lleva hacia el mundo de la comercialización de productos y servicios, y ya hoy en día, sigue filtrándose de nuevo hacia la parte más personal de los individuos. Es lo que llamamos “marca personal” de cada uno de nosotros.
- ¿Qué factores intervienen en el desarrollo de una marca personal? Los factores son muchísimos, e interactúan entre ellos en altos grados de correlación. Algunos elementos o factores determinantes pueden ser tanto intelectuales, culturales, de personalidad y de carácter, como materiales y de imagen visual. La interacción entre factores es tan compleja, que en muchos casos el desarrollo es incompleto y esa proyección queda reflejada en gran medida en la parte “material” de nuestras vidas con el consecuente daño a la persona por falta de identidad, pureza e integridad humana propia.
Los factores que influyen directamente sobre la proyección de una marca personal completa son: valores personales, moral, religión, estudios y grados de formación, capacidad intelectual, formación deportiva, cultura general, país de origen y cultura local, raza, color, lengua madre, aspecto físico (estatura, peso, complexión, etc.), color de pelo, forma de vestir, capacidad de comunicación oral y escrita, dicción y pronunciación, educación cívica y protocolo, gustos y preferencias, nivel económico, estatus social, círculos sociales y familiares, entorno emocional familiar, entornos educativos, entornos de pareja, entorno profesional, psicología personal, estabilidad emocional, carácter y personalidad, nivel de extroversión/introversión y grado de sociabilidad, inteligencia emocional, experiencias pasadas, etc… y como éstos, otros tantos factores.
- ¿Por qué afectan a nuestra proyección estos factores? ¿En qué medida afectan? Porque uno “comunica” a su entorno y a los demás mediante múltiples estímulos que proyectamos hacia el exterior de forma consciente e inconsciente. En ese proceso de comunicación hay una parte que nos viene dada y sobre la cual poco podemos hacer, ya sea la estatura, el color de ojos, nuestro color de piel, o nuestra lengua materna, entre otros ejemplos. En cambio, hay una parte muy amplia sobre la que sí tenemos un alto nivel de control voluntario, que es todo aquello que no está directamente implicado con nuestro físico o capacidades intelectuales heredadas, y sí de cómo nos queremos presentar antes los demás. En ese proceso de transmisión de información hacia el exterior hay múltiples matices que determinarán la impresión que causamos sobre todos aquellos que nos rodean.
Al igual que en Marketing y Publicidad estudiamos el desarrollo de una marca referida a un producto o servicio, y cómo debe ésta posicionarse en un segmento de mercado determinado; lo mismo ocurre con nosotros mismos como personas. A diferencia de un producto estático, las personas son entes vivos con una capacidad de reacción al entorno en el que nos desenvolvemos casi inmediata. Es por esto que tenemos que ser muy conscientes de qué imagen proyectamos de nosotros mismos en cada momento y cómo adaptarlo a las distintas circunstancias y situaciones a las que nos enfrentamos a lo largo del día, de la semana y de nuestra vida en general. Por tanto, cada cosa que hacemos y cómo la hacemos será la impronta que dejaremos sobre los demás. Esa será nuestra marca personal.
DESARROLLO DE LA MARCA PERSONAL
Aunque el tema se puede extender interminablemente, para intentar analizar cada aspecto del personal branding, aquí se dan unos breves consejos de qué y cómo hay que empezar desarrollándolo. Se siente decirlo pero, HAY QUE TENER CLARO DÓNDE QUEREMOS LLEGAR Y QUÉ QUEREMOS TRANSMITIR A LOS DEMÁS. Dependiendo de el “donde y el cuando” nos tendremos que adaptar más o menos a situaciones de la vida y de la sociedad. Sin duda alguna, a la gran mayoría de los humanos nos toca adaptarnos para poder llegar a nuestros objetivos. Y es por eso que con el desarrollo de una marca personal pasa igual.
Antes de continuar en el desarrollo de nuestra “propia marca personal” hay que parar para reflexionar y estudiar qué queremos de nosotros mismos y qué esperamos de la vida y de los demás. Aunque todo esto suena a filosofía, sí existe la necesidad de entender que el desarrollo de una marca personal y un posicionamiento social requiere “un estudio profundo de nuestros objetivos humanos, personales y profesionales”. Si definimos esquemáticamente, como propone Hubert Rampersad en su “Authentic Personal Branding Model”, nuestros objetivos, valores, principios, metas, objetivos, estilo de vida a llevar, nivel económico a buscar, etc. que queremos en nuestra vida, podremos entonces empezar a definir las bases de cómo forjar adecuadamente y sin demasiados errores todas nuestras herramientas de posicionamiento, tanto interior como exterior. Como el tema es complejo, aquí solo mencionaremos qué habría que hacer para empezar a realizar un estudio previo de posicionamiento personal. Esto requiere una serie de esquemas sobre nuestros valores y objetivos personales y humanos (parte más metafísica), y otra serie de esquemas que al estilo del más puro Marketing de Philip Kotler, se estudien nuestro posicionamiento mediante análisis DAFO, establecimiento de una Proposición de Valor, establecimiento de una Visión, Misión, Objetivos y Principios Fundamentales, una tabla de valoraciones personales (Personal Balanced Score Card – PBSC), Estudio de Viabilidad, Plan de Acción a corto, medio y largo plazo, Plan Económico Financiero, así como nuestro Plan de Marketing Personal. Aquí nos centraremos en el último, el más visible de todos y el que ofrece unos resultados más inmediatos. El resto de las fases antes de llegar a nuestro propio Plan de Marketing, los damos por realizados. Esto no quita que en sucesivos escritos, se traten más en profanidad. Por eso decimos que el desarrollo de Marca Persona es sin duda un Plan de Vida y un Proyecto de Vida en constante evolución.
Continuará…
Proyecto Empresarial VS. Trabajo Autónomo
Estimados lectores:
Llevo ya muchos años relacionándome con personas, tanto de España como de Estados Unidos y otros países, que son pequeños empresarios, grandes empresarios o que simplemente tienen la idea de emprender. En la gran mayoría de los casos, estas personas tienen una ilusión común por obtener, o en algunos casos mantener, independencia económica así como autonomía personal y empresarial haciendo algo que realmente les guste.
Escribo esta sección porque veo a través de los proyectos de consultoría realizados, cursos y seminarios impartidos, o cursos recibidos, que se confunden dos conceptos; lo que es un proyecto empresarial frente a lo que es un trabajo autónomo. Es esencial el saber diferenciar ambos conceptos, ya que el emprendedor debe ser muy consciente desde el principio de su objetivo principal, de los resultados a obtener y de la capacidad real de llevar a cabo su proyecto (capacidad financiera, capacitación, aptitudes, capacidad psicológica y emocional, apoyo familiar, solvencia económica, etc.). El no tener estos aspectos claros puede costarnos muchos problemas y disgustos, de ahí que considero esencial el analizar éstas áreas antes de uno embarcarse en un proyecto empresarial.
Hay tres preguntas que considero clave a la hora de emprender, y son: ¿dónde quiere uno ir?, ¿hasta dónde puede uno llegar?, ¿qué puede uno obtener de su proyecto? y finalmente ¿qué necesito para ser feliz y poder subsistir? La ilusión por emprender y comenzar nuestro propio proyecto nos puede cegar en ciertos momentos. Insisto, como empresario y como asesor de otros muchos empresarios, es “vital” hacer un análisis de situación personal mucho antes de realizar planes de viabilidad, proyecciones financieras, planes de negocio, etc.
Empecemos analizando estas preguntas comenzando por la última.
1.- ¿Qué necesito para ser feliz y poder subsistir? Lo primero que tenemos que ver es cuál es nuestra situación económica, presente y futura, en relación a nuestras responsabilidades económicas familiares (de haberlas), hipotecas, préstamos ya contraídos, etc. Aunque parece obvio, en muchos casos la ilusión de emprender no nos permite ver “las consecuencias de emprender” tanto a corto, como a medio y largo plazo. Ojo con este punto, he dicho a “largo plazo”.
En base a nuestra edad y responsabilidades ya contraídas (económicas, familiares, etc.) podremos o no emprender un proyecto. El querer no siempre implica poder, por mucho tesón y fuerza de voluntad que uno tenga. Si uno emprende en solitario y sin mayores responsabilidades, tendremos un mayor margen para cometer errores, pero con ciertas cargas familiares o económicas no se pueden cometer errores. Hay más personas y obligaciones en juego que “no perdonarán errores”.
Sin extendernos y para centrarnos, recomiendo firmemente que “solo se debe emprender cuando la situación económica sea los suficientemente holgada como para que en el caso de que TODO falle nuestra vida pueda seguir exactamente como antes de haber empezado el proyecto”. No es baladí lo que aquí indico. El acceso a crédito se ha reducido tanto y la morosidad se ha disparado tanto que a partir de la crisis del 2008-2009 no se aceptan impagados que antes se medio diluían en el tiempo y en los juzgados españoles. Se debería tener al menos tres (3) veces el capital a invertir para poder emprender. Una parte se puede perder porque el proyecto no funcione, la otra para cubrir todos los gastos de cierre, contenciosos, indemnizaciones que podrían ser muchas, y por último la tercera parte, para poder salir del bache y volver a reanudar uno su vida.
Si uno somete a su familia, pareja, socios, empleados, bancos, etc. a una situación económica límite, le garantizo que éstos “no perdonarán”. La respuesta es clara, la gente huye de las miserias, deudas e impagados heredados, por mucha lástima que de nuestra situación o fallo empresarial. No lo olvide, “no le perdonarán”.Por tanto, su felicidad y la de su familia, directa o indirecta, NO puede estar supeditada a su error empresarial. Económicamente debe tener un colchón importante que le permita seguir adelante.
2- ¿A dónde quiero ir y a dónde puedo llegar con mi proyecto? Estas preguntas son también clave a la hora de estudiar la viabilidad de nuestro proyecto, ya que no nos podemos permitir caer en falacias, ilusiones, y sueños sin fundamento.
Si queremos ser empresario/a, una de las principales cualidades que debemos tener es una alta dosis de realismo y ser brutalmente coherente con la realidad. ¿Es nuestro proyecto un “negocio” propiamente dicho, o es un proyecto que nos gustaría sacar a delante pero que económicamente no es rentable, o no es sostenible en el tiempo? Muchas veces somos buenos en un área, en un sector profesional, en un oficio, y nos gustaría tremendamente llevarlo a cabo, de ahí que decidamos intentar hacer de éste un negocio y una forma de vida. En cambio, los problemas son múltiples, y esto nos lleva a tener que analizar los siguientes puntos:
– ¿Cuanto capital se necesita para arrancar el negocio completamente?
– ¿Qué tiempo me va a llevar sacar el negocio adelante?
– ¿De qué voy a subsistir durante todo ese tiempo asumiendo que las cosas salen según los planes? Normalmente eso no pasa.
– ¿Qué horas le puedo dedicar a mi nuevo negocio?
– ¿Qué sueldo necesito mensualmente para vivir y subsistir?
– ¿Hasta donde puede crecer ese negocio?
– ¿Cuál es el techo al que puedo llegar en facturación y en ingresos personales?
– ¿Si trabajo por cuenta ajena, cuántas horas trabajo y cuánto me rinde económicamente ese tiempo?
– Y así, otras muchas preguntas….
En definitiva, hay que preguntarse si estamos huyendo de un puesto de trabajo que no nos gusta y por tanto nos estamos metiendo en la boca de un monstruo llamado “empresa” que se come los ingresos y ahorros, que nos hace trabajar 14 horas al día, que nos rompe la vida personal y familiar, y que nos va a generar unas inquietudes y problemas que durarán 365 días al años durante los años que aguantemos. Hay que ser brutalmente realista y aceptar que así son una gran mayoría de los negocios de autoempleo.
Muchas personas eligen este tipo de proyectos empresariales pequeños porque tienen una situación económica holgada y buscan entonces un negocio que les genere satisfacción personal y unos ingresillos mensuales, aunque éstos sean variables. Si ese es el caso, y el negocio no genera pérdidas, “estupendo” no tienes un proyecto empresarial de largo alcance –salvo excepciones- pero has encontrado la felicidad y una actividad económica como autónomo/a que te genera una rentabilidad mínima y unos ingresos.
Ahora bien, otro cantar es cuando “no tienes un respaldo económico” holgado y continuado que te permita vivir sin agobios. En ese caso, un proyecto empresarial autónomo y sin sostenibilidad, no sólo te puede hundir económicamente por muchos años, sino que puede destruir tu actual vida familiar, social y personal. Ahí es donde mi recomendación es huir de ese proyecto y buscar otras opciones, como asociarse a empresarios mayores, continuar con un trabajo por cuenta ajena y esperar a otras opciones empresariales sin tantos riesgos, etc.
Finalmente está el gran proyecto empresarial, donde uno no está utilizando solo unas aptitudes, experiencia, conocimiento o formación profesional para formar un micro-negocio, sino que está constituyendo -normalmente junto a otros- un proyecto empresarial sostenible de gran calado. En éste caso, obviamente hay que saber hasta donde nos estamos metiendo económicamente. Lógicamente, aquí también todos los comentarios hasta ahora presentados son perfectamente válidos. La diferencia con el proyecto de microempresa de autónomo, es que en un gran proyecto empresarial de largo recorrido suele haber un capital inicial que nos permite tener un sueldo desde el principio y un respaldo económico ajeno como garantía. Lo que será de nuevo esencial analizar es nuestro nivel de endeudamiento con esa sociedad o con los bancos de haber solicitado un préstamo. Si igualmente se pone en riesgo nuestra solvencia económica personal y familiar, o nuestro hogar, volvemos al punto de partida. Y como decíamos, si no tiene un capital tres (3) veces mayor que el necesitado en su aportación, no recomiendo involucrarse. Recuerde siempre, si todo se hunde, y tras pagar cierres, ERES, contenciosos, denuncias, etc. ¿Qué le podría quedar? ¿Perdería su casa? ¿Le costaría un divorcio o una ruptura familia?
3- ¿Qué puedo obtener de mi proyecto empresarial? Siempre hay que pensar, como en cualquier otro caso, a dónde queremos ir con nuestros proyectos. Volvemos a la gran dosis de realidad que antes se indicaba como necesaria. Con el tiempo, y no debería ser así pero lo es, nos damos cuenta de que un porcentaje reducido de negocios llegan a pasar a duras penas la barrera de los cinco años de existencia. Esto debería ir cambiando poco a poco, fundamentalmente porque cada vez hay más posibilidades de estudio, formación, asesoramiento y ayudas en lo relativo al análisis de proyectos empresariales. Es imprescindible cambiar la mentalidad del todo vale, todo hay que intentarlo, me meto y luego ya veremos, etc. NO se puede seguir pensando en que un negocio es un chiringuito a la vieja usanza. Debemos respetar más nuestro esfuerzo personal, nuestro trabajo, y el dinero invertido como empresarios que queremos ser.
Así mi consejo es, tras años acumulados de experiencia propis y la de muchos otros pequeños, medianos y grandes empresarios, que si se hace algo hay que hacerlo bien, hay que analizarlo bien y ver dónde ira nuestro proyecto empresarial después de cinco, diez, o veinte años de existencia. Invierta en un futuro estable mediante un proyecto que apueste por la durabilidad, sostenibilidad, y rentabilidad a corto, medio y largo plazo. Desarrolle un proyecto que pueda capitalizar en valor intrínseco y que se pueda el día de mañana, si lo desea, vender a terceros o traspasar a un familiar (hijos, nietos, etc.) en recompensa al trabajo realizado durante tantos años. No busque emprender proyectos de medio pelo, que le genere un sueldo inseguro y sujeto a los vaivenes de la economía, de modas, de tendencias, del gobierno de turno, etc.
Un último consejo. España, como podrá escuchar en los vídeos adjuntos recomendados y en otros muchos vídeos, artículos y libros, es un país muy complejo para emprender. Las ayudas son escasas, las trabas económicas, laborales, administrativas y legales elevadas frente a otros muchos países desarrollados; pero a pesar de todo eso, hay muchos negocios que son capaces de superan todas esas barreras. Estudie las tendencias de éxito en España y en el extranjero de las últimas décadas y proyéctelas hacia el futuro, asesórese bien, estudie alternativas, opciones, y sobre todo, no hipoteque económicamente su vida más allá de sus posibilidades.
¡Recuerde!
- Por cada euro (1,00 €) que invierta deberá al menos dejar dos (2,00€) para salirse del negocio con desahogo si las cosas no le marchasen bien. Generalmnte, a la larga, los costes previstos se multiplican por dos o por más.
- Invierta en un proyecto empresarial serio y no en un negocio de caracter autónomo que le genere un sueldecillo a cambio de una jornada de 14 horas diarias y preocupaciones 365 días al año. Empezar en solitario se puede hacer y de hecho se hace, pero debe durar poco. Piense en su jubilación y su pensión futura.
- Invierta en un proyecto empresarial, vendible, transferible, y en el que un día pueda delegar su gestión a otros para así tener la opción de hacerlo crecer aún más.
- Si en su caso tiene holgura económica y su respaldo financiero se lo permite con un futuro asegurado, lance un negocio con el que pueda disfrutar, tenga al menos una rentabilidad aceptable, y asegúrese de que sus horas de trabajo sean las justas para permitirle disfrutar del resto de la vida. Ésta debería ser la única opción para todos los empresarios y emprendedores, pero no es la realidad que se ve a diario ahí fuera cuando vemos una gran cantidad de negocios que a duras penas se sustentan.
- Piense que si todo se va al traste, cómo quedará usted y su familia. Protéjase económicamente, su patrimonio y legalmente; pero ante todo, asegúrese que su familia aguantará el envite. Emprender es muy duro, así como desafiante y enriquecedor, pero hay que mantener unos mínimos de seguridad y estabilidad futura propia.
No se desanime por los consejos dados, pero no hablarle con esta crudeza sería ocultarle la realidad de la aventura y del mundo en el que pretende adentrarse. Ahora bien, si realmente ha hecho lo que se debe hacer preparando y estudiando todos los aspectos de su negocio – y digo TODOS, los aquí cubiertos y todos los técnicos propios de un arranque de negocio-, entonces láncese a por ello con el 120% de su energía, esfuerzo, constancia e ilusión. Todo eso y mucho más será lo que necesitará.
Ahora, permítame invitarle a ver los siguientes vídeos en inglés y en castellano, que espero le aporten alguna enseñanza. ¡Hasta pronto y gracias!
Alejandro Súarez Sánchez-Ocaña- OcioNetworks y Yes.FM Emprendedor y Emprendedores Buscas Exito!!
Congreso de Webmasters 2009 Donald Trump
The Social Media Revolution “IS EVOLUTION”
Hello all!
Before I even start, I would like you to view some of the following You Tube videos that have been going around on the Internet for a few weeks. The data and statistics provided on those videos are highly reveling and astonishing. The way we all communicate, interact and do business with others is going to suffer massive and radical changes. Let us see the tsunami that is coming our way at high velocity…
Please connect to the following links and return to this blog:
http://www.youtube.com/watch?v=fVXKI506w-E
http://www.youtube.com/watch?v=cL9Wu2kWwSY&feature=fvsr
Wow! Amazing, right?
The Social Media Revolution is not a fad, or a trend, or virtual reality, or something that youngsters are playing with. It is reality; it is Social Media interaction at high speed and in real time. Let us try to analyze the real scope of where this new way of communication and interaction will take us during the coming years.
During the last two weeks I have had the opportunity to meet and listen to some relevant experts that know the power of Social Media in today’s business world. One of them is José María Gil, founder of Coches 2.0, Estrategias de Marketing On-line, writer of the book “La Guía Definitiva para Entender Twitter” and speaker at different e-Marketing seminars. In my conversations with him and at his seminars he insists over and over on the concept that Social Media networks, such as Twitter, Facebook or Linked-In, are just at the earliest stages of growth and development. The use of e-Marketing through Social Media groups has just begun, because it is only now when companies, most of them in the United States, have realized about the importance of viral marketing and the power of the WWW networking. The Internet revolution moves at a pace much faster than regular users can digest it and if companies want to stay up to the real communication world cannot ignore Social Media Networking through Internet. Major product and service companies and brands are already positioning themselves among the main Social Networks, so their subscribers join their fun activities, special offers and promotions, etc. Once you are “in” a Social Media group as a company, their products and services get promoted at a viral speed. The sales and revenues come along by themselves.
Is this all we can expect from Social Media Networking and the Social Media Revolution? NO, actually it is just the beginning and we don’t exactly know where it is going. As Bernardo Hernández, General Director of Marketing for Google Earth and Google Chrome, says, “we are not sure where the Social Media Revolution is going”. Google is growing its information management capacities and business divisions at high speed. The amount of data and information is multiplying to such a limit and we, Internet users, will have access to such amount of figures, that we hope our children will be good statisticians to understand all the “data” coming to them. Data mining and cloud computing are some of the key words and concepts to understand what Internet will offer us in the coming years. That is, information to exponential levels entering through our laptops, cell phones and media-player devices. The Networks of people created through Social Media providers (Facebook, Linked-In, Twitter, MySpace, etc.) will funnel marketing data, preferences, complaints, trends, fads, pictures, videos, profiles, choices, and information of all kinds that managed the right way can change many things in companies, governments, economies, and countries. “Real time” information will not come through Newspapers on the WWW but through Social Networks of Internet. So as one of the videos I recommended at the beginning says, we will have information “right here, right now”.
Once our cell phone and media-player devices can show You Tube videos and allow us to play movies and talk through the WWW Social Media groups with no downloading issues, the teens first and the X and Y generations latter, will face information, data and real time reality at a speed never before imagined.
Are you ready to keep up with this New Revolution? Then GET READY if you want to survive the tide wave.
I will be back soon!
PRÓLOGO – La Realidad Absoluta del que Emprende
PROLOGO – 7/09/09
El libro que ahora has comenzado a leer, no es un libro técnico que pretenda guiarte paso a paso sobre los procesos propios de la constitución de una empresa, posibles estructuras societarias, el plan de negocio, el plan de marketing, o la estrategia de generación de fondos, entre otros aspectos. Por el contrario, este libro está orientado a ayudar en lo posible a la racionalización y ordenación de los pensamientos y el cúmulo de ideas y preguntas que un posible emprendedor ha tenido, tiene y tendrá en su proceso de creación evolutivo de su proyecto empresarial. Aquí se narrarán ejemplos y situaciones que junto a ciertas indicaciones genéricas sobre procesos y métodos propios de la empresa naciente ayudarán a clarificar y a dar luz a una parte del camino creativo al que el emprendedor se enfrenta. Muchas dudas empezarán a estructurarse mejor a partir de la lectura de este libro y a su vez, otras muchas cuestiones se generarán y darán paso a nuevas preguntas. Algo sí está claro – y me reitero en este aspecto - “no hay forma de dar consejos seguros al cien por cien sobre casi ningún aspecto del proceso creativo del emprendedor, sobre su proyecto, o sobre la mejor forma de actuar. Cada empresa es un mundo y es a su vez una entidad viva que evoluciona según muchas variables cambiantes del entorno, del empresario y de sus circunstancias.”
Antes de entrar en materia, querría comenzar con un ejemplo de lo que pasa por la cabeza de aquél que tiene ideas emprendedoras cuando se encuentra ahí fuera pensando sólo en la calle, o en el salón de casa, o en la cama, esas noches de desvelo plagadas de pensamientos silenciosos en la oscuridad. Veamos qué pasa por la mente de tantas y tantas personas que buscan generar valor, fomentar la autoestima y motivación en su vida personal y profesional, resolver dudas trascendentales sobre su capacidad emprendedora, etc.
El breve relato que a continuación se presenta es un pensamiento genérico y una situación vivida por muchos miles de nuevos emprendedores, o posibles emprendedores, que se replantean su vida una y otra vez hasta tomar una decisión. Aquí es David el que narra su experiencia a un amigo. Quizá tú que acabas de empezar a leer este libro no veas reflejado en el caso de David tú situación personal exacta, pero o bien hay una base de pensamientos parecida a la tuya o al menos has visto en otras personas de tu entorno una situación similar.
Contaba David a un antiguo amigo del colegio: – “Hace tiempo que me fijo en los negocios que me voy encontrando allá donde vaya, y muchos de ellos me llaman tremendamente la atención. La verdad es que lo he pensado muchas veces, pero ahora con esto de las crisis lo pienso aún mucho más. Cada día me voy fijando que hay más gente de lo que yo creía gestionando su propio negocio. La mujer de mi jefe, mi tío, una vecina que veo todos los días correr saliendo de casa por las mañanas,…todos tienen su propio negocio desde hace años y sinceramente parece que… ahí andan, luchando día a día, y sacando la cabeza. No les falta de nada, viven bien y no parece que el mundo se les caiga encima. No sé bien si tienen mucho o poco; o sí han acumulado riqueza sin que nadie se entere, pero parece que son felices. Deben tener suerte…o quizá no es suerte, es que realmente lo han sabido hacer. Y yo en cambio, partiéndome el pecho en la oficina, viajando sin descanso y sin saber para donde va mi empresa y yo dentro de ella o fuera de ella…
Me acuerdo que hace cosa de un mes, durante mi viaje de trabajo a Estados Unidos, paseaba por Michigan Avenue, y me fijaba en las tiendas, los comercios, los bares, los restaurantes, las franquicias abiertas de todo tipo, y la gran mayoría de ellos – por no decir todas – mostraban lustrosos carteles, luminarias bien lucidas, escaparates perfectamente organizados y rebosantes de artículos y productos de todo tipo…Chico, ¡qué ciudad!, le pasa lo que a Nueva York, ¡qué capacidad tienen esa gente de absorber productos y servicios! Como dijo un día mi cuñado, ¡qué mercado, qué mercado, todo se ofrece y todo se compra! Me encanta, no lo puedo remediar. Pero es que, si miro para atrás en el tiempo, me pasaba igual cuando andaba por Montreal durante mi viaje a Canadá, y en París cuando vivía allí, o en Londres, Barcelona y Dublín cuando visité esas ciudades. Parece que en cada ciudad donde he vivido o a donde he viajado me ha pasado algo parecido. Me gustaban más o menos las ciudades, pueblos, etc. pero con independencia de su arquitectura, riqueza histórica o cultural, las tiendas y los negocios me atraían muchísimo. Me encantaba ver cosas que aquí en Madrid no tenemos. Como siempre, terminaba acercándome a algún centro comercial donde de nuevo se me saltaban los ojos de sus órbitas mientas el resto de mis sentidos se colapsaban con toda la información que iban captando. Nuevos olores, sabores, colores, conceptos de negocio, etc. surgían a borbotones y llenaban mi mente e imaginación.
No tengo solución, incluso cuando viajo por temas de trabajo y me alejo de las grandes urbes adentrándome en las zonas más residenciales, termino fijándome en todos los negocios que hay, en las fábricas, en los almacenes, en las pequeñas tiendas y supermercados locales. Incluso, cuando llego al hotel donde me tenga que hospedar me da por echarle un vistazo a las páginas amarillas a ver si hay algún negociete que no hayan traído a España todavía. Y es que no falla, mi subconsciente me acaba diciendo una y otra vez: “si un día tuviera el dinero y los arreños que hacen falta para montar un negocio, quizá un local como esos que ves por París, Montreal o Miami, podría llegar a gestionar algo yo mismo en Madrid, bajo mi propia marca. O quizá no; quizá deberías estar más centradito y ser más modesto, empezando desde alguna oficina con algo que realmente sepa hacer y con alguien que me oriente.” La verdad es que mi caso es triste. Estudié Ciencias Químicas y luego la vida me llevó a temas de empresa y terminé siendo comercial. Sí realmente…, gustarme lo que hago pues me gusta, pero sé que tampoco puedo estar haciendo esto para el resto de mi vida. Sé que al final o me voy yo por mi cuenta y riesgo o en alguna de esas reestructuraciones, fusiones, EREs o patinazos de mi empresa, acabo en la calle. ¡Bufff! Es que ni me he centrado en lo que realmente me gustaba, ni ahora me es tan fácil cambiar el rumbo, con la que está cayendo ahí fuera, donde ya nadie está seguro en su trabajo… Hoy y aquí ya no hay nada ni medio seguro, ni la mujer, ni los hijos, ni el trabajo, ni nada. Como decía mi abuela, “estamos montados al aire como los brillantes”. Encima, como Cristina siga insistiendo en lo de tener un niño, ya si que no me muevo del puesto que tengo. Pienso también en Eric; cuidado que ha estudiado mi hermano para acabar la carrera, aprender inglés y francés, y posicionarse como podía a base de becas para arrancar como nuestros padres nos decían. Pero el tío ahí sigue, con un sueldo de risa y con contratos de chiste. En otros países al menos te aseguran más o el puesto con un contrato en condiciones, o al menos el sueldo es mucho mayor. Para envidia de todos, en Alemania te ofrecen los dos. Como aquí ¿¿no?? Ja, ja. Ya el pobre ni colgando su CV en todos los portales de empleo, o participando en las redes sociales consigue nada especial más que trabajos de traje y corbata, y con suerte con portátil y teléfono de empresa. Con 1.500-2.000 € ya le dicen que va bien retribuido. Bueno y eso, y los tickets restaurant aparte claro…
Al final, si no es la crisis financiera, los bancos o las estafas multimillonarias, es la caída libre de la bolsa, si no la de la economía real que se hunde y si no son las crisis personales de los 30, los 40 ó los 50 años recién cumplidos. Esto parece que nunca ya va a ser como antes, como cuando éramos pequeños. Bendito mi padre o el tuyo que estuvo en su empresa 30 años y le valoraban todas sus horas de trabajo y esfuerzo con un puesto de por vida. Por lo menos mi madre podía atendernos en casa. Se aburriría un tanto, pero nadie nos podíamos quejar. ¡Bueno sí, mi madre sí se quejaba la pobre, se aburría con tanta monotonía! …En fin, amigo mío, tú que me conoces bien dime algo; no sé que hacer, o monto un negocio como Dios manda y saco a todos los míos de pobres o no llegamos a nada. ¿Qué hago, qué hago? ¿Cómo empiezo, qué es lo que realmente genera valor? ¿Con qué no me voy a pegar el gran batacazo, con algo de Internet, con un negocio a pie de calle, con alguna de esas franquicias de restauración o Fast-food? ¿Valgo realmente para sacar adelante un negocio? Oriéntame…tú conoces a un par de empresarios de los que han tenido éxito…y quizá me puedan orientar. Quiero hablar con todos aquellos que realmente me puedan hacer ver la realidad de lo que un negocio es.” Y así siguíó David, con su eterna duda sin respuestas concretas sobre qué, cuando y cómo emprender…
Ahora, ¿te puedes tú que estas leyendo este libro identificar en algo con David? ¿Algo así o similar te ha sucedido o se te ha pasado por la mente alguna vez? Si realmente eres un emprendedor o emprendedora a un alud de preguntas e inquietudes como estas te habrás enfrentado contigo mismo en algún momento.
Como dice Guy Kawasaki en su libro el Arte de Empezar (Ediciones Kantolla S.L, 2004-2006…..), el emprender y emprender correctamente es un proceso tan elaborado que casi constituye un arte.
Hay libros que hablan sobre los distintos pasos a seguir a la hora de constituir una sociedad, hacer un plan de negocio o viabilidad, adquirir una franquicia o franquiciar, pero hay mucha menos literatura sobre el proceso emocional que conlleva emprender, arrancar con un negocio de franquicia, o el día a día de un emprendedor. Mi objetivo es trasmitir de la forma más sencilla y clara posible ese conocimiento adquirido por los emprendedores y empresario raramente transmitido a otros interesados salvo en los círculos personales más cercanos de éstos. Parte de la razón por la que normalmente no nos llegan esas experiencias y vivencias de otros emprendedores es porque una vez metidos en la vorágine de gestión del negocio poco tiempo queda para narrar las historias, analizarlas y sacar conclusiones para otros. Normalmente es un aprendizaje en solitario, arduo, difícil y lento, decepcionante muchas veces y altamente gratificante otras. Además, el emprendedor tiende a generar un halo de fortaleza para superar el esfuerzo de arranque que sus problemas, quejas, inseguridades y miedos se las suele guardar para sí mismo y para aquellos parientes o amigos de gran confianza que realmente cree que le puedan ayudar o entender.
Mi misión y mayor alegría posible como emprendedor y consultor es poder transmitir sin intereses creados ni inclinación alguna la verdad de mis experiencias y las de otros muchos emprendedores que día tras días viven en carnes propias la realidad de gestionar su propio negocio. Deseo firmemente poder llevar a mis lectores al punto más cercano de lo que quizá un día vivan o hayan ya vivido al montar o crear un negocio. Pero algo debe quedar claro, y es que por mucho que escribamos y narremos, para entenderlo hay que vivirlo. Como decía un viejo proverbio chino sobre las cosas: “con los años, el que lee o escucha algo lo olvida, el que lo ve con sus ojos lo recuerda, pero sólo el que lo ha vivido y experimentado realmente lo entenderá”. En este caso, no he encontrado nada mejor que describa la realidad sobre lo que conlleva a la persona el crear, desarrollar y administrar un negocio propio.
Es difícil calibrar o describir qué siente y qué experimenta cada persona, cada emprendedor, ya que todo dependerá de las aptitudes personales de éste, el tipo de negocio a gestionar y las condiciones externas e internas en que se ha constituido el negocio. Todo esto se analizará más adelante en este libro para que se pueda ir entendiendo de una forma más ordenada.
Realmente, el objetivo final de este libro es ayudar al emprendedor a empezar a pensar mejor y más ordenadamente, para que si un día si decide a llevar adelante su negocio, lo haga aumentando el índice de supervivencia de su proyecto.
…continuará…



